No puedo evitar escribir acerca de este resentido niño que se hace llamar “mente enferma” y que se la ha pasado haciendo bullying en su blog, ofendiendo a las personas y haciéndose la víctima ante las estúpidas cámaras de TV que le dedican tiempo eterno. Me da pena por sus padres y familia. No me extraña que lo hayan golpeado en el metro de Valparaíso y que nadie lo haya defendido. ¡Qué diablos pasa en nuestro país que no hay capacidad de autocrítica y reflexión! Ese sujeto necesita amor, amor del bueno y ser considerado, es un alma solitaria y muy enferma que necesita terapia y medicamentos para salir adelante.
Siento estar en la era del narcisismo y el individualismo absoluto cuando veo a mis queridos alumnos que “comparten” todos los días y ni siquiera se conocen por sus nombres de pila y menos se interesan en conocer que hay más allá de cada uno fuera de las zapatillas último modelo o los jeans de marca, me da vergüenza saber que la señora que logró repudio del público chileno por estacionar su buen auto en un espacio destinado para incapacitados sea profesora, demostró cero educación, cero inteligencia emocional y una vez más cero empatía y capacidad de reconocer un error.
En estos días de verano y sol radiante quisiera que la TV chilena se iluminara y alimentara a su público con un poco más de cultura pues tengo la convicción absoluta de que hay millones de compatriotas que están agotados de tanta mierda televisiva, tienen y pueden hacer cosas mucho más interesantes en pantalla que los que en su mayoría están presentes 24 hrs al día 7 días a la semana. Tanta mente enferma merece llamarse enferma.



























